Fiscalidad de inversiones en España: Impuestos sobre ganancias de capital 2025

Invertir está cada vez más al alcance de cualquiera: acciones, fondos, ETFs, criptomonedas, inmuebles… Pero junto con las ganancias llega una parte menos atractiva, aunque imprescindible: Hacienda. En 2025, la fiscalidad de las inversiones en España mantiene la estructura de años anteriores, pero con ajustes en los tipos que se aplican a las ganancias de capital más elevadas. Entender cómo funciona el impuesto es clave para no llevarte sustos y planificar mejor tus decisiones.

Qué son las ganancias de capital en el IRPF

Cuando compras un activo (acciones, fondos, criptomonedas, un piso, etc.) y más adelante lo vendes por un precio distinto, aparece una ganancia o una pérdida de capital. Si vendes más caro de lo que compraste, tienes una ganancia patrimonial; si vendes más barato, una pérdida.

En el IRPF español, estas ganancias y pérdidas encajan dentro de la llamada base del ahorro, junto con otros ingresos como intereses o dividendos. Ahí es donde se suma todo y se aplican los tipos de impuestos correspondientes.

Qué entra en la base del ahorro en 2025

En la base del ahorro, a grandes rasgos, se incluyen dos grupos de rentas:

  • Rendimientos del capital mobiliario: intereses de depósitos y cuentas, cupones de bonos, dividendos de acciones, ciertos seguros de ahorro, etc.
  • Ganancias y pérdidas patrimoniales por transmisión: venta de acciones, fondos de inversión, inmuebles, criptomonedas y otros activos similares.

Todo esto se suma y tributa según una escala específica. Esa escala es distinta de la que se aplica al salario o a los ingresos de actividades profesionales, que van por la base general.

Tramos y tipos de impuestos sobre las ganancias de capital en 2025

En 2025, las ganancias de capital tributan en la base del ahorro con tipos progresivos por tramos. Cuanto mayor sea la suma de tus rentas del ahorro, mayor será el tipo aplicable en los tramos altos, con una subida relevante en el tipo máximo para importes muy grandes.

Tabla de tipos de la base del ahorro 2025

Tramo base del ahorro 2025Tipo aplicable
Hasta 6.000 €19%
De 6.000 € a 50.000 €21%
De 50.000 € a 200.000 €23%
De 200.000 € a 300.000 €27%
Más de 300.000 €30%

El punto clave es que no se aplica un único porcentaje a todo, sino que funciona por tramos, igual que con el IRPF del trabajo: cada parte de la base va a su tipo.

Ejemplos prácticos de cálculo

Para que se entienda mejor, veamos un par de ejemplos sencillos.

Ejemplo 1: Ganancia de 10.000 € en acciones

Imagina que compras acciones por 5.000 € y las vendes por 15.000 €. Has logrado una ganancia de 10.000 €, que se suma a tu base del ahorro.

Suponiendo que no tienes más rentas del ahorro, el impuesto se calcula así:

  • Primeros 6.000 € al 19%.
  • De 6.000 € a 10.000 € (4.000 €) al 21%.

La cuota quedaría:

  • 6.000 € × 19% = 1.140 €.
  • 4.000 € × 21% = 840 €.

En total pagarías 1.980 € por esos 10.000 € de plusvalía, con un tipo efectivo algo inferior al 20%.

Ejemplo 2: Ganancia de 80.000 € combinando inversiones

Supón ahora que, entre venta de acciones, un fondo de inversión y algo de criptomonedas, obtienes una ganancia total de 80.000 € en 2025.

El cálculo por tramos sería:

  • 6.000 € al 19%.
  • 44.000 € (de 6.000 a 50.000) al 21%.
  • 30.000 € (de 50.000 a 80.000) al 23%.

Es decir:

  • 6.000 € × 19% = 1.140 €.
  • 44.000 € × 21% = 9.240 €.
  • 30.000 € × 23% = 6.900 €.

Total: 17.280 € de impuestos sobre esos 80.000 € de ganancias.

En este ejemplo se ve cómo el sistema es progresivo: a medida que sube la base del ahorro, también lo hace el tipo aplicable en los tramos superiores.

Novedad importante en 2025: tipo máximo del 30%

La gran novedad para 2025 está en el último tramo de la base del ahorro. A partir de cierta cantidad, el tipo máximo sube al 30%, es decir, dos puntos más que en años anteriores. Este cambio afecta sobre todo a grandes operaciones: plusvalías muy elevadas en inmuebles, paquetes de acciones importantes, venta de empresas, etc.

Para la mayoría de pequeños y medianos inversores, que no suelen superar esos niveles, el impacto principal seguirá concentrado en los tramos intermedios (19%, 21%, 23% y, en algunos casos, 27%).

Compensar ganancias y pérdidas: una herramienta clave

La ley no solo te hace pagar por las ganancias, también te permite restar las pérdidas. Si en un mismo año unas inversiones salen bien y otras mal, se compensan:

  • Primero se compensan entre sí las ganancias y pérdidas de transmisiones (acciones, fondos, criptos, inmuebles…).
  • Si aún te queda un saldo negativo, puedes compensar parte de los rendimientos del capital mobiliario (intereses, dividendos), con ciertos límites.
  • Si ni así agotas las pérdidas, puedes arrastrar el saldo negativo a los siguientes ejercicios, durante varios años.

Esto significa que, a veces, realizar una venta con pérdida real puede ayudarte a aliviar la factura fiscal de plusvalías muy grandes, siempre que tenga sentido desde el punto de vista financiero y no sea un mero artificio.

Cómo tributan algunas inversiones habituales

Acciones y ETFs

Cuando vendes acciones o muchos ETFs, la clave es la diferencia entre el precio de venta y el de compra (ajustado por comisiones). Esa plusvalía o minusvalía entra en la base del ahorro y se le aplican los tramos que hemos visto.

Da igual si has tenido el valor unos meses o varios años: el IRPF español no diferencia entre corto y largo plazo en este punto.

Fondos de inversión

En los fondos, el impuesto se genera cuando reembolsas tus participaciones. La diferencia entre el valor de adquisición y el de reembolso es la ganancia o pérdida. En los fondos españoles, además, existe la figura del traspaso entre fondos que permite mover el dinero de un fondo a otro sin tributar en ese momento, diferiendo el pago hasta que finalmente saques el dinero al banco.

Esto es interesante para hacer ajustes en tu cartera sin generar cada vez un impacto fiscal inmediato.

Inmuebles y criptomonedas

En los inmuebles, la ganancia se calcula comparando el valor de venta con el de compra, considerando ciertos gastos e inversiones realizadas. Hay casos especiales, como la reinversión en vivienda habitual o la venta por mayores de 65 años, en los que se puede llegar a no tributar por la ganancia bajo determinados requisitos.

En criptomonedas, Hacienda las considera también elementos patrimoniales: cada compra y venta puede generar una plusvalía o minusvalía que debe declararse, aunque todo ocurra en plataformas digitales.

Retenciones y momento de pago

En algunas rentas del ahorro (por ejemplo, muchos dividendos o intereses) ya te aplican una retención en origen, de manera que recibes el importe neto y después esa retención se descuenta en tu declaración.

En cambio, cuando vendes acciones, fondos o criptomonedas, no siempre hay una retención automática. Eres tú quien, al hacer la renta, debe declarar las operaciones y pagar, si corresponde, por las plusvalías acumuladas. Guardar extractos y documentos es fundamental para no tener problemas.

Ideas básicas de planificación fiscal

Sin entrar en estrategias complejas, hay varias ideas sencillas que cualquier inversor puede tener en mente:

  • No vender grandes posiciones sin mirar antes cómo te afectará en el IRPF, sobre todo si te puede empujar a tramos superiores.
  • Aprovechar pérdidas reales para compensar ganancias, evitando dejar “dinero encima de la mesa” por no usarlas.
  • Siempre que se pueda, repartir grandes ventas entre varios años, para suavizar el impacto fiscal.
  • Revisar todos los años las novedades, porque tanto tramos como tipos pueden cambiar.

En operaciones importantes o situaciones complejas, la ayuda de un asesor fiscal puede ahorrarte muchos problemas.

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